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Científica

“Uno de mis objetivos es ayudar a crear una comunidad a nivel regional y nacional que permita situar a España en la vanguardia de la investigación en protonterapia y radiobiología”

La nueva IP del CiMUS, Yolanda Prezado, se suma al equipo investigador de este Centro Singular de la USC aportando una novedosa línea de estudio en la que ya es referencia en París, la protonterapia. El futuro centro de Galicia, ya en construcción, significa, a juicio de Prezado, una ventaja competitiva para la Comunidad, ya que, si se gestiona adecuadamente, una instalación de dicha envergadura puede catalizar la creación de una comunidad de investigadores fuertes centrados en esa área y la creación de un polo de referencia a medio plazo. El CiMUS de la USC, por sus recursos, profesionales, funcionamiento y localización estratégica, es el ecosistema idóneo para amplificar la investigación en este campo. 

Grupo New Approaches in Radiotherapy - Yolanda Prezado

Foto: Alejandro González García. CiMUS

Para una investigadora como usted con una amplia carrera en un centro internacional de referencia como el Instituto Curie de París ¿qué ha propiciado su traslado al CiMUS de la USC?

La oportunidad que tiene España de poder liderar la investigación europea en protonterapia, con los diez nuevos centros que se van a construir, uno de ellos en Santiago de Compostela. El CiMUS me parece un centro ideal para poder desarrollar mis investigaciones futuras en este campo porque me ofrece el entorno óptimo para realizar mis experimentos, y expandir mis investigaciones, pero también una localización estratégica respecto al futuro centro de protonterapia de Galicia y a los otros centros de protonterapia nacionales.

 

¿Qué fortalezas encuentra aquí?, ¿qué valor cree que puede aportar su grupo y líneas de investigación a la estructura actual del CiMUS?, ¿qué objetivos se marca a corto y medio plazo? 

El CiMUS es un instituto interdisciplinar centrado en la salud, con muy buenos investigadores y unas plataformas punteras. Mi equipo tiene también una visión y composición interdisciplinar que marida perfectamente con la filosofía del CiMUS, pero aportando una temática nueva, la radioterapia (incluyendo la protonterapia), que tiene además la ventaja de ser muy transversal, lo cual va a permitir establecer fácilmente sinergias con los distintos grupos. 

Teniendo en cuenta que, en España, la investigación traslacional en el campo de la radioterapia/protonterapia aún tiene mucho campo de crecimiento, en comparación con otras áreas, es una buena oportunidad para poder impulsar estas nuevas líneas en el país.

Mis objetivos a corto y largo plazo es ayudar a crear una comunidad a nivel loco-regional y nacional, respectivamente, para situar a España en la vanguardia de la investigación en radioterapia/protonterapia y radiobiología.

 

¿Cómo valora la colaboración interdisciplinar entre grupos y áreas de conocimiento afines, tan instalada en el CiMUS?

Muy positiva. Es la misma filosofía que practicamos en mi equipo y que creo que es crucial para avanzar en investigación en salud. Estamos en total sintonía en este respecto.

 

Especialista en establecer sinergias entre la física y la biología para soluciones médicas en cáncer, particularmente en el campo de la radioterapia y la protonterapia, ¿qué potencial ve en el CiMUS en esta área?

Las diferentes especialidades en biología, medicina y métodos de Drug Discovery del CiMUS son sumamente interesantes para ser aplicadas en el campo de la radioterapia.

 

Directora de la iniciativa “Nuevos enfoques en Radioterapia”, ¿cuáles son esos nuevos enfoques?, ¿qué otros avances o técnicas prometedoras deberían ocuparnos?

Fundé mi equipo en 2013 con el nombre “Nuevos enfoques en Radioterapia” porque refleja claramente nuestra filosofía. La radioterapia es uno de los pilares del tratamiento contra el cáncer. Las últimas décadas han visto desarrollos espectaculares desde el punto de vista tecnológico en radioterapia. Sin embargo, todavía existen tumores con mal pronóstico, como los tumores radioresistentes. O en el caso de la oncología pediátrica, los supervivientes aún presentan secuelas del tratamiento. 

Nuestra estrategia consiste en modular la respuesta biológica (y por tanto de los tratamientos) cambiando los parámetros físicos de la irradiación. En esta línea, por ejemplo, hemos sido pioneros del desarrollo de nuevas técnicas de radioterapia, como por ejemplo, la radioterapia con minihaces, que cambia radicalmente la distribución espacial de la dosis. Estas nuevas técnicas emplean modos de deposición de la dosis muy diferente a la radioterapia convencional y conducen a una reducción drástica de la toxicidad, lo cual permite hacer una escalada de dosis segura en tumores agresivos y radioresistentes, aumentando así el índice terapéutico.

Trabajamos también en la llamada radioterapia FLASH, en la cual se juega con los aspectos temporales de la irradiación y que también conduce a una cierta reducción de la toxicidad. Otras líneas de trabajo incluyen la optimización de las combinaciones radio-immunoterapia y la alianza de la radioterapia y nanopartículas.

 

¿Qué opinión le merece el futuro Centro de Protonterapia de Galicia, impulsado por la Xunta y que será referencia para todo el noroeste peninsular?, ¿qué puede suponer para el trabajo de campo de su grupo?, ¿y para Galicia?

Es una buena noticia que se vaya a construir un centro de protonterapia en Galicia, primero y, principalmente, para los futuros pacientes, que contarán con un centro puntero que puede ser beneficioso para ciertos tipos de tumores. Segundo, de cara a mi equipo, y si el centro se abre a investigación, supone la posibilidad de hacer parte nuestras investigaciones de manera local, como estábamos haciendo en el Institut Curie. Si se gestiona adecuadamente, una instalación de dicha envergadura puede catalizar la creación de una comunidad de investigadores fuerte, centrada en esa área y la creación de un polo de referencia a medio plazo.   Para ello, no sólo se necesita la infraestructura, se requiere tanto de clínicos como investigadores con experiencia y prestigio internacional, que sirvan de catalizadores.

 

¿Qué otras experiencias europeas en protonterapia deberían servirnos de modelo? ¿Por qué? 

Creo que deberíamos fijarnos en instalaciones como Manchester o Aarhus que cuentan con una línea de haz dedicada a investigación y que han sabido integrar como parte del centro, o asociados, a investigadores de prestigio trabajando codo con codo con los clínicos, también de alto nivel y prestigio internacional.

 

La protonterapia se presenta como un tipo de radioterapia de “máxima precisión” que actúa directamente sobre el tumor sin afectar apenas a los tejidos y órganos sanos circundantes. ¿En qué casos y/o pacientes está especialmente indicada?

Las guías y recomendaciones internacionales actuales la recomiendan para tumores oculares, incluidos los melanomas intraoculares; tumores que se aproximan o se localizan en la base del cráneo (ejemplo cordomas); tumores primarios o metastásicos de la columna vertebral en los que la tolerancia de la médula espinal pueda superarse con un tratamiento convencional o en los que la médula espinal haya sido sometida previamente a un tratamiento convencional; cáncer hepatocelular; ciertos tipos de tumores sólidos primarios o benignos en niños tratados (muchos en el sistema nervioso central); pacientes con síndromes genéticos que hacen crucial la minimización del volumen total de radiación, como por ejemplo, aunque no exclusivamente pacientes con NF-1 y retinoblastoma; tumores malignos y benignos primarios del sistema nervioso central; casos de reirradiación (en los que la dosis acumulada en la estructura crítica superaría la dosis de tolerancia) y algunos otros.

Las indicaciones van a ampliarse a medida que se avance en las investigaciones y que se vaya adquiriendo más y más evidencia de la potencial ventaja en otras localizaciones.


Usted ha manifestado que, entre las ventajas de la protonterapia, hay que señalar que el tratamiento con protones activa el sistema inmune. ¿Es así y por qué?

Hay ciertas indicaciones de que los protones, pero especialmente los iones más pesados como el carbono, podrían ser más eficaces activando el sistema inmune que la radioterapia convencional con rayos X. Sin embargo, esto requiere más investigación.

 

Sin embargo, según publicaba su grupo recientemente en la revista Nature Communications, es necesario revisar los protocolos de anestesia en pacientes pediátricos tratados con protonterapia para evitar daños cognitivos. ¿Cuáles son sus debilidades?

La terapia de protones es un tipo de radioterapia precisa que puede tener efectos secundarios reducidos con respecto a la convencional con rayos X, aunque no inexistentes. Los niños sometidos a terapia de protones suelen recibir anestesia general, complementada con altos niveles de oxígeno como medida de seguridad. Sin embargo, no se habían estudiado las consecuencias de modificar la concentración de oxígeno en el tratamiento. En nuestro estudio, evaluamos las consecuencias de añadir oxígeno en la anestesia en un modelo de tumor cerebral tras la terapia de protones convencional y una nueva técnica de radioterapia, la terapia de protones FLASH. Observamos que el suplemento de oxígeno conduce a más efectos nocivos a nivel cognitivo tanto en protonterapia convencional como en FLASH, siendo en esta última donde se observan los daños más graves. Es más, el suplemento de oxígeno bloquea la infiltración de células inmunitarias antitumorales en el tumor en la terapia de protones convencional.

Nuestro estudio pone de relieve la necesidad de optimizar los protocolos de anestesia en radioterapia pediátrica, para reducir el impacto cognitivo de los tratamientos y especialmente, en aquellos que combinan radio e inmunoterapias.

 

¿Estamos ante un cambio de paradigma en la investigación y tratamiento contra el cáncer? ¿Por qué?

En radioterapia desde luego que sí. Estamos en medio de un cambio de paradigma en la especialidad. Primero porque está evolucionando de ser una disciplina guiada por la tecnología a serlo por la biología.  Y como tal, la investigación es cada vez más interdisciplinar y más centrada en la radiobiología y con mayor interfaz con otras disciplinas como la inmunología, la genética, bioinformática y otras. Y segundo, porque las observaciones y resultados científicos de la última década están generando un cambio de mentalidad y de práctica clínica muy importantes. Por ejemplo, cada vez se tienden a realizar más tratamientos hipofraccionados (dar dosis más altas en menos sesiones), lo cual puede ser beneficioso a nivel de respuesta y coste del tratamiento. O cada vez se aceptan más ciertas ideas consideradas “heterodoxas” hasta hace unos años, como que para erradicar un tumor no se necesitan dosis estrictamente homogéneas.